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Fitosanitarios: ¿qué dice la nueva ley sobre productos fitosanitarios?

nueva ley sobre productos fitosanitarios

La ley que regula y establece las normas para el uso de productos fitosanitarios, más conocidos como plaguicidas o productos agrofarmacéuticos, es el Real Decreto 1311/2012, de 14 de septiembre de 2012, en el se establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios.

Este decreto establece que cualquier persona que tenga que comprar y/o utilizar productos fitosanitarios, debe recibir un certificado de cualificación que le autorice a hacer uso de dichos productos o sustancias.

En este aspecto engloba también la figura del asesor en la gestión de plagas, que debe ir de la mano de profesionales acreditados técnicamente y que tienen la obligación de elaborar un documento del asesoramiento técnico específico que se va a prestar.

A partir de esta fecha ya no es posible utilizar productos fitosanitarios sin un certificado de cualificación, independientemente de la clasificación toxicológica del producto fitosanitario (puede acceder a la clasificación aquí).

El concepto de “uso” incluye la compra, el transporte, el almacenamiento, la manipulación del producto concentrado, la pulverización del producto diluido, la eliminación de los residuos del producto (concentrado o diluido) y la eliminación de los envases vacíos.

El uso indebido de dichas sustancias sin la acreditación correspondiente deriva en sanciones que pueden llegar a oscilar entre 300 y 3000 € en caso de uso sin poner en riesgo la salud humana, consideradas estas infracciones como leves. Si la infracción se considerara grave, bien sea por realizar la venta sin la correspondiente titulación o en contenedores o envases que presenten fugas, el montante podría ascender a los 120.000€. En un último supuesto de infracción muy grave las sanciones podrían llegar hasta los 3 millones de euros.

Formación sobre productos fitosanitarios

Desde 26 de noviembre de 2015 los usuarios profesionales y vendedores de productos fitosanitarios deberán estar en posesión del carnet de aplicador de fitosanitarios. Así quedarán acreditados los conocimientos adecuados para ejercer las actividades de aplicador de productos fitosanitarios, manipulador de productos fitosanitarios y almacenaje de productos fitosanitarios.

Para evitar este tipo de situaciones existen cursos de acreditación para usuarios profesionales y vendedores de productos fitosanitarios que acreditan los conocimientos necesarios para ejercer su actividad en función de los productos a utilizar y según el grado de responsabilidad requerido.

¿Quién tiene que realizar estos cursos?

Dichos cursos deberán ser realizado por los profesionales encargados de aplicar los productos fitosanitarios y los vendedores de los mismos.
Existen cuatro tipos de carné de Aplicador de Productos Fitosanitarios según el nivel de responsabilidad del  aplicador/a, son: básico, cualificado, fumigador y piloto  aplicador.

Acreditación de las entidades de formación y el profesorado

Es muy importante que la formación a realizar este debidamente homologada. Tanto la empresa que organizar la formación, como el personal docente, deben cumplir con los requisitos establecidos en materia de legislación a este respecto para que el curso tenga una validez oficial y nos permita ejercer la actividad en función del nivel de acreditación obtenido.

El reglamento, en nuestra opinión, abre un espacio para la expansión de la agricultura ecológica, por varias razones.

En primer lugar, se desalienta a los pequeños agricultores (o a los que cultivan su propio huerto) a utilizar productos fitosanitarios. Si un agricultor, va a su distribuidor de confianza, para comprar un plaguicida contra los pulgones, se verá obligado a realizar la formación (y por lo tanto a entender bien lo que hace), o a pensar en alternativas biológicas.

Inevitablemente, se obtendrán dos resultados: una mejor protección de la salud tanto de los agricultores como de quienes consumen sus productos, y un ahorro económico considerable. Esto se debe a que las prácticas orgánicas son más baratas que las de la agricultura tradicional, especialmente si consideramos un pequeño huerto doméstico.

Trazabilidad de los productos

Otra consideración que se nos pide que hagamos es la de una mayor trazabilidad de los productos fitosanitarios. El sistema establece que, además de llevar un registro de los tratamientos, el agricultor que utiliza plaguicidas debe llevar un registro de la carga y descarga del propio producto, y desechar los envases vacíos, no en la recogida de basura normal, sino en lugares especiales de almacenamiento (ahora podemos comprender cuánto tiempo y esfuerzo nos llevará el cumplir con la legislación). Este sistema facilita la detección de las personas que hayan hecho un uso indebido del producto fitosanitario.

Recomendaciones

Muchas personas piensan que la agricultura ecológica no puede llegar a ser una realidad, porque el medio ambiente que rodea a nuestro huerto está tan contaminado por el uso de pesticidas, que hablar de ecológico es una utopía. La realidad es que debe evaluarse caso por caso. Si, por ejemplo, en tierras adyacentes, hay tanto agricultores ecológicos como tradicionales, si el que utiliza productos fitosanitarios no cumple todos los requisitos relativos al “efecto deriva” del producto o, en cualquier caso, no se comporta de acuerdo con la ley, puede producirse contaminación en el suelo y los cultivos del agricultor que realiza, de buena fe, la agricultura ecológica.

Se espera que la aplicación de la legislación, mediante el aumento de la trazabilidad del uso de productos fitosanitarios, frene estos problemas, especialmente los relacionados con el uso indebido.

Nuestro consejo a los pequeños agricultores es que abandonen el uso de productos fitosanitarios y lo dejen en manos de usuarios profesionales y de grandes explotaciones que, por desgracia, aparentemente no pueden prescindir de ellos. Los que cultivan pequeñas parcelas de tierra (especialmente si lo hacen para el consumo doméstico) deben asegurarse de que las frutas y verduras que llevan a su mesa sean sanas y naturales, cultivadas de acuerdo con los principios y técnicas de la agricultura ecológica y sin residuos de pesticidas tóxicos.

Ahora que estás al día de la ley en materia de productos fitosanitarios, estás preparado para proteger tu huerto.

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